Se vienen oyendo estos días en el lugar toda clase de disparates: que si gracias al Sumo Benefactor y Alicia en el País de las Maravillas vamos a disponer de un área recreativa que va a ser la envidia de todos los pueblos de la comarca; que este atropello se va a llevar a cabo por lo civil o por lo criminal, porque los proveedores tienen que cobrar; que las garras de las rapaces exterminadas llegaron caminando ellas solitas al cubo del individuo que las portaba; etc, etc.
Pues bien, aunque el tiempo y la Justicia darán y quitarán razones, vamos a ir aportando datos que desmienten la “versión oficial”, ésa que, además de constituir una fuente de continuas falsedades, va inflando las “bondades” del abyecto convenio, conformando un nuevo cuento de la lechera. A continuación ofrecemos un folleto informativo (pinchen en DÍPTICO) en el que podemos comparar la descomunal extensión de La Veguilla en relación con la minúscula área recreativa en la que se nos pretende confinar (apenas un 1% de la extensión total de la misma). En la segunda página pueden leer la realidad virtual difundida por Alicia y Santauron, Señor de La Veguilla, comparada con la auténtica realidad.
Seguiremos informando.